Un Vía Crucis para la historia
Diego Benítez. Hay acontecimientos que es muy difícil describir y lo vivido en la jornada del Vía Crucis del viernes 19 de agosto en Madrid por la JMJ ha sido uno de ellos.
Los 15 pasos estaban situados desde la plaza de Colón hasta la plaza de la Cibeles, ocupando todo el paseo de Recoletos. La Virgen de Regla se encontraba en una zona privilegiada, frente al escenario instalado para recibir a Benedicto XVI.
La Banda de Cornetas y Tambores Real Cuerpo de Bomberos de Málaga hizo que con sus marchas fuera la espera más llevadera y más si se encontraba uno al sol y soportando los casi cuarenta grados.
Lo peor, el sol, por la mañana molestó a los fotógrafos, por la tarde a los hermanos acreditados y a los pasos, a los que tuvieron que colocar toldos para proteger a sus imágenes.
Minutos ante de las siete y media, Benedicto XVI cruzó el paseo del Recoletos montado en su “papamóvil”, pasando por delante de todos los pasos. Una vez situado en el escenario dio comienzo el Vía Crucis, recorriendo la Cruz de la Juventud el paseo de Recoletos. La Cruz de los Jóvenes fue en procesión durante todo el Vía Crucis, llevada en cada estación por un grupo de diez jóvenes de España, Tierra Santa, Egipto, India, Irak, Brasil, Italia, Albania, Ruanda, Burundi, Francia, Jordania, Haití y Japón. Tras el rezo del Vía Crucis, Benedicto XVI dedico unas palabras a María, refiriéndose a la Virgen de Regla.
Destacar la orquesta de la JMJ y la escolanía, la saeta y los tambores templados que anunciaba la muerte de Jesús.
A las 21:45 horas, el palio de la Virgen de Regla comenzaba a andar, a los sones musicales de la Banda de Música de Santa Ana, que comenzó el repertorio con la marcha Virgen de Regla Coronada, dando así comienzo a la procesión extraordinaria de los 14 pasos por las calles de Madrid. La Santa Cena de Murcia no realizó la procesión con el resto de pasos sino que regresó directamente a su sede que se encontraba a poca distancia. Un acontecimiento que ha quedado grabado para la historia.
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