La Sábana Santa de Turín. Jorge Loring
Todas las investigaciones que se han hecho en los campos de la Historia, la Arqueología, la Medicina, la Bioquímica, la Palinología, la Numismática, etc., han confirmado su autenticidad.
La única excepción ha sido la de los analistas del Carbono-14 que han afirmado que el tejido es de 1260-1390.
Pero esto ha sido refutado en varios Congresos Científicos Internacionales que han invalidado este análisis.
En concreto, en el Congreso de Cagliari, el Dr. Baima Bolone, Director del Centro Internacional de Sindonología, en el discurso de clausura dijo textualmente: "La tónica general de Congreso ha sido la INACEPTABILIDAD de la prueba del Carbono-14 en la Sábana Santa".
Y había quinientos científicos del mundo entero: norteamericanos, ingleses, franceses, alemanes, italianos, españoles, hasta australianos.
Las razones son varias.
Se conservan documentos que hablan de la Sábana Santa anteriores al siglo XIII.
El tejido tiene polen de Palestina del siglo I.
Sobre el ojo aparece una moneda acuñada por Poncio Pilato que circuló ente los años 26 y 36 de nuestra era.
La imagen es un negativo, lo cual es imposible antes de inventarse la fotografía.
No es pintura, pues entre los hilos, no hay pintura.
Los hilos están coloreados porque están chamuscados.
Esto hace pensar a los científicos que se produjo por una radiación que salió del cuerpo al resucitar.
No hay explicación más aclaratoria.
Con todo la Sábana Santa no es de fe, porque no pertenece a la revelación.
Es la Ciencia y la Historia quienes confirman su autenticidad.
Foto: Miguel Ángel Crespo
